LOVE OF LESBIAN - La Experiencia Lesbiana

No es la montaña rusa más alta del mundo, ni el descenso de rápidos más peligroso pero, en cuanto a sacudidas emocionales, quizá "La Experiencia Lesbiana" sea de las más intensas. La noche eterna comenzó con Love of Lesbian sobre el escenario y, al fondo, altos bastones de neón rojo iluminando la oscuridad misteriosa. Sus sombras se movían creando espejismos de melancolía mientras una Sala Salamandra (Hospitalet) repleta coreaba "sigue su invasión y es constante". Parte del público les señalaba, brazo en alto, como culpándoles de su adicción. Y así ocurrió durante toda la actuación con frases como "ha vuelto aquella fiebre de siempre", "golpeas bien, lo haces bien", entre otras.

Si algo caracteriza a "La Experiencia Lesbiana" es la comunión que existe entre banda y público. Un pacto no escrito de acción y reacción permanente. Un partido amistoso de tenis donde la pelota juega en los dos campos. Y la naturalidad complemente a la música en un baile de risas constante. Parecen haberse vuelto un poco más roqueros, desgarrando sus instrumentos hasta exprimirles el alma. Pero, sin duda, conservan la esencia de sus actuaciones gamberras de antaño, de cuando las salas no llegaban ni a la mitad de su aforo, de cuando se disfrazaban de surrealismo.

Fueron dos horas y media repletas de temas de "La Noche Eterna, Los Días No Vividos", "1999" y algún guiño a "Maniobras de Escapismo" y "Cuentos Chinos para Niños del Japón". Variaciones en el setlist con respecto a los conciertos del año pasado, situando los bailes antes de lo esperado y cerrando con la belleza sosegada de los sueños que no se llegan a cumplir. Así, en vez de marcharse con la euforia del ritmo disparatado recorriendo el cuerpo como parece regir en el manual del concierto ideal (de menos a más). En este caso primó la sensación de emoción sostenida, casi a un paso de la madurez emocional, pero sin llegar del todo. Porque de eso se trata "La Experiencia Lesbiana", de profundizar en el yo para luego reírse de uno mismo más a gusto. 


Crónica: LittleBlue
Fotos: Miss Mi Mayor

JULIETA JONES - Con personalidad


Y, entonces, Julieta Jones enseñó sus guitarras cual fiera muestra los dientes para imponer su presencia. Desplegaron su poderío rockero en una repleta Sala Sidecar el viernes pasado (18 de enero). Fueron de menos a más, con un repertorio estratégicamente ordenado para intensificar las sensaciones del público a cada tema, a cada golpe de batería, a cada distorsión de guitarra. Pese a un inicio desvirtuado por algunos acoples de sonido y el volumen bajo del micro principal, supieron salir del tropiezo entre sonrisas y el control impecable de la situación. Es en esos detalles donde se aprecia que, pese al corto recorrido como Julieta Jones, los componentes de la formación tienen experiencia sobre las tablas. 

Presentaron su último trabajo "Kelly", una vibrante selección de temas que oscilan entre potentes nubes instrumentales y claros sonoros donde las voces femeninas toman todo el protagonismo. La actitud también les define, proyectándose hacia el público a veces cercanos, a veces desafiantes. Sellaron el concierto con algunos temas de su anterior etapa como Dear Prudence y sorprendieron con canciones nuevas. Todo ello sobre un escenario salpicado de personalidad. Toques de identidad propia que auguran un futuro más que interesante.

Crónica de Little Blue
Fotos: Mlle Rouge à lèvre